Burla a tu Estómago
Una nueva investigación muestra que tu estomago tiene un
reloj circadiano. Úsalo a tu ventaja para mantener el peso a raya y a tu
energía a tope durante todo el día.
Tu estómago sabe qué hora es: Este es un nuevo descubrimiento
de investigadores australianos, quienes revelaron que el estómago tiene su
propio ritmo circadiano, muy similar al que gobierna tus horarios de sueño y
vigilia.
Cuando comes, tu estomago se distiende, lo cual activa los
nervios del abdomen. Y la manera en que estos reponen depende a la hora del
día. Dice Amanda Page, coautora del estudio.
Durante el día, los nervios están menos sensibles, de modo
que puedes comer más. “El estómago necesita estar mucho más lleno antes de que
los nervios avisen al cerebro que has terminado de comer”. Dice Page. Por la
noche es lo opuesto: los nervios son más sensibles e indican saciedad más
pronto.
¿Y todo esto, a quién le importa? Pues a tu peso, interrumpir
o modificar este ritmo puede ser la razón por la que las personas que trabajan
turnos nocturnos comen más durante la noche y menos durante el día y tienen
mayores índices de obesidad que aquellos cuyo reloj biológico sigue sus
horarios normales. La investigación esa aun en etapas tempranas, pero podría
relevar que, manejando los tiempos de ingesta alimentaria, podemos conseguir
controlar el aumento de peso. Otros estudios han mostrado la importancia de que
qué y cuándo comes:
è Despierta Con Proteína: Cuando la gente ingiere un desayuno alto en proteína (como
huevos), se mantienen menos hambrienta durante la mañana y reduce su ingesta de
alimentos a la hora de la comida, en comparación con quienes desayunan opciones bajas en
proteínas, como hotcakes con miel, de acuerdo con un estudio de la Universidad
de Missourí.
è Come Antes De Las Tres: Un estudio del International Journal Of Obesity halló que
consumir tu comida más abundante del día – en este caso, el almuerzo o lunch
–antes de la tres de la tarde, puede ayudarte a perder más peso en comparación
con hacerlo avanzada la tarde.
è Añade Aún Más Proteína: Comer un bocadillo de 160 calorías que incluya 24 gramos de
proteína tres horas después de la comida redujo el hambre, aumentó la sensación
de saciedad y ayudo a prevenir la sobreingesta de alimentos, de acuerdo con
otro estudio de la Universidad de Missourí. Así, prueba tomar una taza de queso
cottage bajo en grasa por la tarde: aporta cerca de 28 gramos de proteína y 163
calorías.
è Detente Temprano: Limitar el tiempo que pasas comiendo a un periodo de ocho horas por día
te ayuda a prevenir la obesidad y diabetes, de acuerdo a una investigación
publicada en Cell Metabolism. (Esa es también la premisa detrás del libro The 8-Hour Diet, que propone la
posibilidad que reduzcas tu cintura pasando menos tiempo en la mesa).
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