LA GRASA QUE
COMO, ¿SE ME ACUMULA EN LA PANZA?
Según la creencia popular, si
consumes grasa aumentaran tus reservas de esta, como si de a boca pasara
directamente a t barriga. La realidad es que no hay ninguna relación entre la
grasa consumida y la almacenada. Un estudio en 1956 dio a un grupo de personas
una dieta de dos mil calorías alta en carbohidratos y bajo en grasa y todos
aumentaron de peso, luego les dieron a los mismos una dieta de dos mil 600,
pero rica en grasa y baja en hidratos de carbono y todos perdieron peso. Esto
pone de manifiesto dos cosas. Por un lado, la relatividad de las calorías, y
por otro, la anula relación entre la grasa consumida y acumulada. La realidad
es que el organismo absorbe la grasa que necesita y excreta la sobrante. Sin
embargo, no se debe dejar de consumir carbohidratos, más bien, hay que elegir
los que no son refinados. En cuanto a los alimentos a los que se les ha quitado
la grasa (o fat free), hay que señalar que, para que mantengan un sabor
agradable, suele ser condimentados con azucares añadidos.
Mencionar nuevamente que la selección
del carbohidrato tiene que ser complejo, por lo cual son integrales, rico en
fibras, como cereales (Avena), pastas integrales, arroz integral, ayuda a tener
energía a lo largo del día, tener los niveles de insulina normales y a tener un
mejor funcionamiento gastrointestinal.
Incluir en cada comida, mínimo
una porción de verduras de hoja verde para ayudar a una mejor digestión.
Agregar alguna porción diaria de ácidos
grasos esenciales como omega 3 y 6, contenido especialmente en alimentos como
el pescado (atún, jurel, etc) de mejor absorción o algún tipo de aceite como el
de oliva, canola, pepita de uva. Otra alternativa es utilizar algún tipo de semilla
como la Chia o linaza, ayuda a mejorar el sistema cardiovascular y a prevenir
ciertos tumores a lo largo del tiempo.
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