10 MITOS CLÁSICOS DE LA NUTRICIÓN
DEPORTIVA PARTE I
Si algo me encanta
de la nutrición deportiva, es que se ha convertido en uno de los campos donde
más opiniones distintas se da, sin embargo, existen una serie de mitos que por
un desconocimiento o por falta de actualización del personal, se han perpetuado
a lo largo del tiempo. En este artículo he querido recopilar los más repetidos
en mi opinión, aunque omitiré algunos como los de los carbohidratos por la
noche, ya que en mi opinión es un tema que esta más que tratado.
Mito 1: La
creatina hay que ciclarla dando un descanso cada 2 meses.
Es una pregunta
que si no me la hacen una vez a la semana, es raro. Para aquellos que no tengan
mucha experiencia con ella, la creatina es una molécula que se sintetiza en
cierta medida por el hígado a partir de aminoácidos como arginina y glicina. Es
cierto que cuando introducimos creatina de forma exógena a través de la suplementación,
nuestro cuerpo reduce su síntesis al mínimo, no obstante, y a diferencia de lo
que puede ocurrir en el caso de la testosterona, el cuerpo vuelve a sintetizar
creatina de forma normal una vez dejamos de suplementarnos con ella, por lo que
no hay necesidad de dar descansos en ese aspecto.
El otro caso por
el que muchos dicen que se debe ciclar, es porque el consumo de ella podría
alterar ciertos marcadores relacionados con la salud como puede ser la proteína
c-reactiva (PCR). Esta afirmación carece de sentido alguno, ya que se ha
observado que tras 21 meses de consumo continuado de creatina en deportistas,
como jugadores de fútbol americano(1), no había diferencia alguna en más de 15
marcadores distintos(2). Curiosamente en pacientes de edad avanzada (peor
función renal) se observó que tras tras dos años de estar suplementandose con
creatina, no hubo ningún efecto adverso y que incluso no hubo cambios sobre
cistatina C (marcador que nos da una idea del estado del riñón) (3)
Mito 2: Come cada
2-3h ayudará a mantener más masa muscular y perder más grasa
Otro de los mitos
que por más que se intente tirar, seguirá manteniéndose por el tiempo, siendo
un claro ejemplo de que una mentira dicha 1000 veces se convierte en una
verdad. A nivel de velocidad metabólica, nuestro cuerpo gastará las mismas
calorías haciendo 1 comida que 6. La diferencia reside en que la persona que
hace 6 comidas tendrá 6 picos muy pequeños en cuanto a gasto calórico nos
referimos, mientras que la que haga 1 sola comida tendrá un pico enorme.
La única forma en
la que podemos aumentar nuestro gasto calórico es o bien con las calorías (a
mayor cantidad de calorías ingeridas, mayor gasto) o bien con la distribución
de macronutrientes (dietas altas en proteína dan lugar a un mayor gasto
calórico). Cuando observamos los estudios relacionados con la frecuencia de
comidas obtenemos que no hay diferencia alguna en cuanto a metabolismo o pérdida
de peso se refiere.
Respecto al tema de masa muscular, es cierto que algunos estudios muestran una mejor síntesis proteica al dividir la proteína en más comidas, pero en mi opinión, también se puede observar una menor degradación proteica al reducir la proteína a pocas comidas. Mi recomendación es que a partir de 3 comidas/día, más no tiene beneficio alguno.
Mito 3:
Suplementarse con zinc aumenta tus niveles de testosterona
Desde hace
relativamente muy poco tiempo hasta ahora, el ZMA ha sido uno de los
suplementos más usados a la hora de aumentar la testosterona, junto con el
tribulus. No obstante, los posibles efectos beneficiosos del ZMA sobre la
testosterona se ha dado en roedores. En el caso de deportistas, estudios a
doble ciego han demostrado que la suplementación de ZMA no influye en hormonas
anabólicas/catabólicas ni tampoco en fuerza (6).
Aún así, el ZMA
puede ser un suplemento interesante sobre todo para aquellas personas que
tienen problemas relacionados con el sueño, ya que el magnesio mejora tanto la
calidad con la cantidad.
Mito 4: Los
carbohidratos son necesarios para ganar masa muscular
Debemos
diferenciar entre músculo visual y músculo real. En el primer caso, los
carbohidratos dan lugar a un músculo mucho más grande a nivel visual, ya que al
aumentar los carbohidratos en la dieta aumenta el glucógeno retenido en el
músculo con su correspondiente cantidad de agua (1g de glucógeno retiene entre
3-4g de agua). Así, una persona que pasa de una dieta alta en carbohidratos a
una cetogénica, notará una perdida de en torno a 1-2kg las primeras 48h, debido
justamente a este fenómeno.
En ocasiones,
asociamos esta perdida de tamaño a una perdida de músculo, algo que raramente
sucede, de hecho, si un grupo de obesos consumieran 1000kcal por día,
consumiendo solo 10g de carbohidratos, perderían 600g/día donde un 97% es
grasa(8).También hay que ser cauteloso, ya que como dicen los diseñadores
del estudio, estos efectos a corto plazo no se pueden extrapolar a largo plazo,
o incluso a personas con un porcentaje de grasa muy bajo en mi opinión.
Este mismo hecho
se refleja en las dietas cetogénicas, donde observamos que haciendo una dieta
normocalórica (consumir las mismas calorías que gastamos) se produce una mayor
pérdida de proteína las primeras horas, recuperándose al llevar una semana de
dieta cetogénica (9). Esto quiere decir que si queremos ganar masa muscular con
una dieta cetogénica, es posible que los primeros días, la pérdida de proteína
sea algo más alta en comparación con una dieta alta en carbohidratos ( ya que
el glucógeno muscular impide el uso de la proteína), pero que en un plazo de
una semana, el balance proteico será muy similar.
Mito 5: Las pesas
apenas disminuyen el glucógeno muscular
Este mito
realmente se difunde desde hace poco tiempo, por lo que es posible que muchos
de nosotros no lo hayas escuchado. Tenemos que entender que no todos los
entrenamientos impactan de la misma forma sobre el glucógeno muscular. De esta
forma, tenemos que aquellos que entrenan en ejercicios como natación o
“running” gastan menos glucógeno que una persona que se dedica al culturismo,
debido a que el cuerpo puede usar grasa a esas intensidades.
El uso del
glucógeno va depender de la contracción muscular y de la intensidad, donde a
medida que aumentan ambas, disminuye el glucógeno muscular. El problema, es que
muchos de los que se dedican al mundo de las pesas, creen que la intensidad a
la que han trabajado es muy superior a la que realmente ha trabajado el
músculo.
Cuando entrenamos
a una alta intensidad REAL, el glucógeno muscular desciende de forma LOCAL
bruscamente. Ejemplo de ello es que al realizar una sola de serie de una
repetición al 80%, se produce un descenso del glucógeno muscular de un 12%,
mientras que tres series un 24%(10). Podemos observar entonces que el descenso
de glucógeno no es lineal, o lo que es lo mismo, que si con una serie de press
banca se reduce un 10%, no quiere decir que con 5 series se reduzca un 50%.
La cuestión es que
nuestro cuerpo, durante y después de este tipo de entrenamientos, pone en
marcha una serie de vías (AMPK principalmente) que ayudan a restaurar el
equilibrio, por lo que de manera natural y sin haber ingerido ningún alimento,
nuestras reservas de glucógeno aumentan un 22% (11). Así, tenemos dos puntos a
tener en cuenta:
1.
Rutinas de entrenamiento donde
se trabajen varios músculos (ejercicios básicos) tendrá un impacto importante
sobre el glucógeno muscular
2.
Nuestro cuerpo es capaz de
rellenar parte de esa pérdida de glucógeno
Obviamente
influirán otros aspectos como suplementación con creatina o ingesta de
carbohidratos pre-/intraentreno (disminuye el uso de glucógeno durante entreno)
(12).
Descenso del
glucógeno muscular según la duración del entrenamiento.Gráfica sacada de
BERGSTRU et al
Con esto, doy por
finalizado los primeros 5 mitos relacionados con la nutrición deportiva. Espero
que hayas disfrutado leyéndolos y que ahora tengas las ideas un poco más
claras. Un abrazo.
Sergio Espinar
Farmacéutico
orientado a la nutrición deportiva. Amante de la fisiología, bioquímica pero
sobre todo interesado en descubrir cómo combatir la obesidad y mejorar el
rendimiento.
1. Effects of
long-term creatine supplementation on liver and kidney functions in American
college football players.
Mayhew DL1, Mayhew JL, Ware JS.
Mayhew DL1, Mayhew JL, Ware JS.
2.Long-term
creatine supplementation does not significantly affect clinical markers of
health in athletes.Kreider RB1, Melton C, Rasmussen CJ, Greenwood M, Lancaster
S, Cantler EC, Milnor P, Almada AL.
3. Long-term
creatine supplementation is safe in aged patients with Parkinson disease.Bender
A1, Samtleben W, Elstner M, Klopstock T.
4.Effect of the
pattern of food intake on human energy metabolism.
Verboeket-van de Venne WP1, Westerterp KR, Kester AD.
Verboeket-van de Venne WP1, Westerterp KR, Kester AD.
5.Meal frequency
and energy balance.Bellisle F1, McDevitt R, Prentice AM.
6. Effects of Zinc
Magnesium Aspartate (ZMA) Supplementation on Training Adaptations and Markers
of Anabolism and Catabolism.
Wilborn CD1, Kerksick CM, Campbell BI, Taylor LW, Marcello BM, Rasmussen CJ, Greenwood MC, Almada A, Kreider RB.
Wilborn CD1, Kerksick CM, Campbell BI, Taylor LW, Marcello BM, Rasmussen CJ, Greenwood MC, Almada A, Kreider RB.
7.The effect of
magnesium supplementation on primary insomnia in elderly: A double-blind
placebo-controlled clinical trial.
Abbasi B1, Kimiagar M, Sadeghniiat K, Shirazi MM, Hedayati M, Rashidkhani B.
Abbasi B1, Kimiagar M, Sadeghniiat K, Shirazi MM, Hedayati M, Rashidkhani B.
8.Changes in Body
Composition During Weight Reduction in Obesity: Balance Studies Comparing
Effects of Fasting and a Ketogenic Diet.FREDERICK L. BENOIT
9. The human
metabolic response to chronic ketosis without caloric restriction: physical and
biochemical adaptation.
Phinney SD, Bistrian BR, Wolfe RR, Blackburn GL.
Phinney SD, Bistrian BR, Wolfe RR, Blackburn GL.
10.Muscle
substrate utilization and lactate production.
MacDougall JD1, Ray S, Sale DG, McCartney N, Lee P, Garner S.
MacDougall JD1, Ray S, Sale DG, McCartney N, Lee P, Garner S.
11.Muscle
glycogenolysis during differing intensities of weight-resistance exercise.Robergs
RA1, Pearson DR, Costill DL, Fink WJ, Pascoe DD, Benedict MA, Lambert CP,
Zachweija JJ.
12.A Study of the Glycogen Metabolism during
Exercise in Man
1967, Vol. 19, No. 3 , Pages 218-228
1967, Vol. 19, No. 3 , Pages 218-228




Comentarios
Publicar un comentario