¿CÓMO TOMAR UN SUPLEMENTO
PRE-ENTRENO?
Los suplementos de pre-entrenamiento o directamente “pre-workout”, están destinados a incrementar
en cierto modo nuestro rendimiento a la hora de realizar nuestra sesión
deportiva.
Dentro de
los beneficios que podríamos experimentar se encuentran:
·
Incrementar
la energía y rendimiento
·
Retrasar
la fatiga
·
Aumentar
la concentración
·
Mejorar
el transporte de nutrientes
En
algunos incluso las ganancias y el desarrollo muscular van
indirectamente asociados, dado que si somos capaces de incrementar el
rendimiento, esto provocaría un mayor estímulo, lo que se traduciría en un
mayor desarrollo, si respetamos las demás variables asociadas (nutrición y
descanso).
A primera
vista, se podrían considerar una buena herramienta para dar el máximo de
nuestro potencial en cada entrenamiento, y así maximizar el desarrollo en
cuestión. Pero lo cierto es que realmente debemos saber cómo tomarlos, y no ser
un producto asiduo en nuestra suplementación.
En lo que
a toma de suplementos pre-entreno se refiere, el mejor consejo es dejarlos
exclusivamente para los días que verdaderamente los necesitemos, y no por costumbre.
Ejemplo: Llevas una semana bastante
atareada, has tenido que hace un par de días una cuantas horas extra para
completar el trabajo que tenías entre manos…, no has podido ir a entrenar como
esperabas, pero aun así, no quieres dejar el entrenamiento de piernas. Sin
embargo, a nivel mental no estás al 100%, necesitas una pequeña ayuda, un
pequeño “empujón”, que encienda la maquinaria…
¿De qué se componen los suplementos pre-entreno?
Los
ingredientes más comunes que se encuentran en un suplemento de este campo,
serían entro otros:
·
Estimulantes
del sistema nervioso, como la
cafeína, extracto de té verde,… Su cometido sería retrasar la fatiga, disminuir
en cierto modo el cansancio que aparecerá transcurridos unos minutos, sobre
todo si la actividad es demandante…
·
Potenciadores
del rendimiento, como la beta-alanina,
creatina, citrulina malato,… La creatina aparece en muchos de estos productos,
y pese a que su actuación no es por plasma sanguíneo, va a dejar los depósitos
de ATP repletados. La beta-alanina y citrulina malato son sustancias que
permiten incrementar la duración del ejercicio, interceptando el ácido láctico,
y fomentando su reciclaje y posterior uso energético. Se conoce como elementos
que evitan el “tampón láctico”.
·
Incrementadores
de la concentración, basados
en extractos herbales como ginseng, otros son potenciadores de las
conexiones neuronales, como la l-tirosina, colina bitartrato…
¿Cuándo utilizar un suplemento pre-entreno?
Como
decía en el ejemplo anterior, limitaría el uso de estos productos para días
de máxima exigencia, y cuando nuestra capacidad de concentración se
encuentre algo mermada por factores externos, y que con todo ello, físicamente
veamos que verdaderamente podemos ir a entrenar.
Un error
muy frecuente es el “abuso” de los suplementos de pre-entreno, y razón por la
cual su eficacia se va perdiendo progresivamente.
Para entender esta cuestión, vemos cómo actúan los estimulantes en nuestro sistema (cuerpo):
Para entender esta cuestión, vemos cómo actúan los estimulantes en nuestro sistema (cuerpo):
·
Al tomar
cualquier sustancia estimulante, como es el caso de la cafeína, nuestro
organismo reacciona llevando un mensaje al cerebro, y este permite la
liberación de adrenalina al torrente sanguíneo. Esta sustancia es generada por
las glándulas adrenales, situadas encima de los riñones.
·
Efectos
notorios son el aumento de la presión arterial, la frecuencia cardíaca,
respiración,…, nuestro cuerpo asimila esta situación como si de un estado de
alerta se tratara.
·
La
adrenalina pertenece al grupo de las catecolominas, las cuales actúan
directamente sobre nuestro sistema nervioso central, y a consecuencia de
ello el cuerpo se capacita para mejorar el uso de su potencial, dando un mejor
desempeño en fuerza y resistencia, y mejor aguante al dolor.
·
El
incremento de las catecolominas va unido a la liberación de dopamina, y
generando una sensación “virtual” de mayor estado energético.
Esto
parecería perfecto para mantenerlo en el tiempo, pero la realidad es que genera
un gran desgaste a nuestro sistema (adrenales). Si mantienes tu dosis de
cafeína llega un momento que te será necesario incrementarla o ni te enterarás…
Ello
supone generar más estrés a tus glándulas adrenales, incrementando su
trabajo, y resultando en un efecto casi nulo en rendimiento (no recibes
ninguna mejoría por la sobredosis de cafeína).
Llegados
a este punto, realizaríamos un “reset” o dicho de otra forma, suprimir todo lo
que contenga estimulante del sistema nervioso, desde los propios productos de
pre-entreno, hasta cafés, bebidas estimulantes comerciales…
Vamos a ciclar
su uso, así conseguimos dar un respiro a nuestro organismo, y gracias a
ello, cuando volvamos a introducir el estimulante, siempre de manera
progresiva, lo veremos recompensado en forma de todos sus beneficios de cara al
rendimiento deportivo. A pesar que no es lo más común, con un uso muy
continuado de estos productos podríamos desarrollar algún tipo de “tip”, tal
como el bruxismo o apretar los dientes constantemente.
La
naturaleza nos capacitó para responder ante situaciones de estrés y poder
solventar el “peligro”, pero claro, esto si fuera algo rápido y conciso…
El entrenamiento
podría ser comparable con esta situación de sensación alarmista. Por tanto, en la medida de lo posible dejaremos
que la naturaleza actúe por sí sola, y si nos “enfrentamos” a la barra con los
kilos, será como si de un depredador tuviéramos que escapar.
Así queda
que el uso de un suplemento de pre-entreno mantiene cierto subjetivismo, y es necesario que
la persona involucrada decida a consecuencia el tomarlo, conociendo los efectos
y los mecanismos de actuación.
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